Relojes de péndulo del Observatorio Nacional Argentino

S. Paolantonio

Descargar en PDF (1,46 MB) Versión 31/8/2016

En su inicio el Observatorio Nacional Argentino tuvo como principal meta la formación de catálogos de posiciones de las estrellas australes. Con este propósito se adquirió un círculo meridiano, el que por muchas décadas fue considerado el instrumento más importante de la institución[1].

Este tipo de telescopios se mueven únicamente sobre el meridiano del lugar, esto es, siguiendo el círculo máximo que pasa por el cenit y une los puntos Sur y Norte. Mientras que la declinación de las astros son medidas a partir de la lectura de grandes círculos graduados con que cuenta el instrumento, las ascensiones rectas se determinan por el tránsito de las estrellas por una serie de hilos que forman parte de un retículo visible en el ocular. El momento de cada tránsito debe ser establecido con la mayor exactitud posible, por lo que es necesario contar con un reloj de gran precisión. A su vez, siguiendo un proceso inverso, si se cuenta con estrellas de referencia cuyas posiciones son conocidas con exactitud, es posible determinar la hora. En resumen, círculo meridiano y reloj se constituye en un conjunto inseparable que permite obtener tanto posiciones de objetos celestes como la hora exacta.

Reloj Tiede

Junto al mencionado círculo meridiano, el primer director del observatorio, el Dr. Benjamin Gould, encargó en 1870 un reloj de péndulo a Christian Friedrich Tiede de Berlín, registrado bajo el número 373, uno de los últimos fabricados por este notable artesano. A mitad del siglo XIX los relojes Tiede eran reconocidos en el mundo astronómico por su calidad y muchos observatorios contaban con ellos.

Reloj Tiede N° 373 del Observatorio Nacional Argentino y detalle de su esfera (MOA, fotografías S. Paolantonio).  Dimensiones, Gabinete de madera: ancho 30,5cm, alto 125cm, prof.: 17,5cm; Longitud péndulo ~ 102 cm; Diámetro esfera: 21 cm

Christian Friedrich Tiede (1794-1877) (Buch: C.Dietzschold; “Der Cornelius Nepos der Uhrmacher”, Krems 1910, tomado de upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/1/1c/ Christian_Friedrich_ Tiede.jpg)

El Tiede, que indica tiempo sidéreo[2], cuenta con un péndulo denominado “de parrilla”, inventado a fines del siglo XVII con el objeto de compensar las irregularidades en la marcha del reloj provocadas por los cambios de la temperatura ambiente. Esto sucede debido a que las variaciones de temperatura, por efecto de la dilatación, modifican la longitud del péndulo de la cual depende su período[3]. En la figura siguiente se explica el principio de funcionamiento de este dispositivo.

En A se presenta un esquema simplificado del péndulo del reloj Tiede mostrado a la izquierda (el dibujo se ha realizado con escalas vertical y horizontal diferentes). El puente 1 tiene como único propósito mantener las distancias entre las varillas, debido a que son delgadas y largas. Teniendo en cuenta que no interviene en la compensación por la temperatura, en los esquemas siguientes no se incluyó. En rojo se indican las varillas fabricadas con acero, mientras que en verde con zinc. Para mayor claridad, en el esquema B se dibujó únicamente una de las partes de la “parrilla”, siendo la otra simétrica. En C, se representan en azul los incrementos de longitud de los brazos de acero (2 y 3) como consecuencia de un aumento dado de temperatura, mientras que en amarillo se hizo lo propio con la varilla de zinc. Los incrementos dependen directamente del coeficiente de dilatación lineal del material (incremento de longitud por cada grado de variación de temperatura) y de su longitud. Debido a que el zinc tiene un coeficiente unas 2,5 veces mayor que el del acero, eligiendo adecuadamente los largos de las varillas es posible lograr que el aumento de longitud de la de zinc (amarillo) sea igual al de las de acero (suma de los dos segmentos azules). De este modo, la longitud total del péndulo (L) se mantiene inalterada ante los cambios de temperatura[4] (Esquema S. Paolantonio).

El reloj del observatorio entró en funciones en 1872, y en palabras del Dr. Gould estaba ligeramente sobre compensado (Gould, 1881; XXXVII).

Debido a que la sala meridiana era muy pequeña, el instrumento fue instalado en la oficina contigua ocupada por el director. Estaba vinculado “telegráficamente” (eléctricamente) con un cronógrafo, aparato que permitía registrar las señales de tiempo sobre una hoja de papel. Para este fin, el reloj fue pedido con un conmutador eléctrico, el que a su vez debía poder comandar otros dispositivos. Sin embargo, el fabricante incluyó un conmutador que no cumplía con este requisito, por lo que debió agregarse otro realizado en Córdoba. El interruptor tenía problemas con las variaciones de amplitud del péndulo y con los contactos que se oxidaban o quemaban por las chispas producidas en las interrupciones, por lo que requería frecuente mantenimiento.

Este conmutador se dispuso de modo que permitía interrumpir una conexión telegráfica, lo que posibilitó su utilización para la emisión de la señal horaria y los trabajos de determinaciones de las longitudes geográficas de las principales ciudades de la Argentina.

El péndulo de parrilla llegó a ser sinónimo de relojes de alta precisión, sin embargo, demostró tener algunos inconvenientes, principalmente relacionados con la fricción de las varillas en los puentes de bronce, lo que en ocasiones, ante un cambio de temperatura, la longitud del péndulo cambiaba bruscamente influyendo en la marcha del reloj.

Reloj Fénon

Siendo director el Dr. John M. Thome, en ocasión de su visita a París realizada en 1900 para asistir al Congreso de la Carte du Ciel, adquirió un nuevo reloj, fabricado por el francés Auguste Fénon. El instrumento comprado, registrado con el número 195, indicaba tiempo sidéreo(Minniti y Paolantonio, 2009).

Reloj Fénon N° 195 del Observatorio Nacional Argentino y detalle de su esfera. En la imagen de la izquierda puede apreciarse la pesa y el péndulo con su peso (recipiente con mercurio), cuyo detalle se puede verse en la siguiente imagen (MOA, fotografías S. Paolantonio). Dimensiones: Gabinete de madera: ancho: 35cm, alto: 135cm, prof.: 19,7 cm.; Long. péndulo ~ 100 cm; Diámetro esfera: 21 cm; Recipiente con mercurio: Diámetro: 6 cm, largo: 14 cm.

Detalle de la pesa del péndulo (MOA, fotografías S. Paolantonio).

Auguste Fénon (1843-1912), constructor parisino de relojes de precisión (Laurent 2001, p. 11).

El péndulo de este instrumento es compensado con mercurio, dispositivo diseñado por George Graham en 1721. La pesa está constituida por un recipiente que contiene mercurio, el que varía su volumen según la temperatura. Ante un aumento de temperatura, la varilla de acero del péndulo aumenta su longitud, mientras que el mercurio también se expande incrementando su nivel en el recipiente, conservando la posición del centro de masa del conjunto de manera que se mantiene el período de oscilación.

La gran inercia térmica del recipiente con mercurio en comparación con la varilla del péndulo, provocaba inconvenientes ante variaciones bruscas de temperatura.

Al igual que el Tiede, el reloj Fénon fue utilizado para las observaciones meridianas.

El reloj Fénon en 1912, instalado en un armario, dispuesto para la emisión de la hora a través del telégrafo y posteriormente el teléfono. En la fotografía aparece el entonces ayudante Luís Guerín (Caras y Caretas, 30/11/1912).

Relojes Riefler

Luego de casi cuatro décadas de funcionamiento ininterrumpido del círculo meridiano, en 1907 se decide la compra de uno de mayor abertura. Ese año, el Dr. Thome viaja a Europa para comprar el nuevo instrumento, oportunidad en que también adquiere dos modernos relojes de precisión, fabricados por el constructor alemán Sigmund Riefler (N° 155 y 156).

Sigmud Riefler (1847-1912) (Buch: C.Dietzschold; “Der Cornelius Nepos der Uhrmacher”, Krems 1910, tomado de http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/4/48/Sigmund_Riefler_00.jpg)

Reloj Riefler 156 adquirido en 1907. A la derecha, el reloj instalado en el sótano del refugio del nuevo círculo meridiano Repsold (Archivo OAC, digitalización S. Paolantonio).

Los relojes llegaron en 1910 por lo que comenzaron a utilizarse durante la gestión del Dr. Charles D. Perrine iniciada en 1909.

El Riefler 156 comenzó a utilizarse para los trabajos meridianos, reemplazando al Fénon.  El reloj Fénon fue modificado para marcar tiempo medio, dedicándose a partir de ese momento exclusivamente a la emisión de la señal horaria, para lo que se le  adicionó un interruptor que permitía hacerlo en forma automática a través del telégrafo. De este modo se logró mayor exactitud que con el método manual utilizado hasta ese momento.

A diferencia de los anteriores relojes del observatorio, los Riefler utilizaban péndulos con varillas de “invar”, una nueva aleación de muy baja dilatación[5], no requiriendo compensación.

Mientras que el N° 156 era clásico, el N° 155 tiene el péndulo incluido en un recipiente de cobre hermético. Con un dispositivo similar a un inflador se extrae el aire de su interior, con el objeto de mantener una presión baja y constante, eliminándose la influencia de la presión atmosférica.  La “maquina” está contenida en una campana de vidrio.

Esferas de los relojes Riefler N° 155 – izquierda – y N° 330 – derecha – (MOA, fotografías S. Paolantonio). Diámetro de las esferas: 24 cm

Izquierda: máquina del Riefler N° 155 del Observatorio Nacional Argentino – sin la esfera –. Derecha:  Riefler N° 330 , el péndulo se encuentra contenido en el recipiente cilíndrico (MOA, fotografías S. Paolantonio). Dimensiones campana: diámetro 31 cm, alto: 41 cm. Alto total: 141 cm.

Riefler N° 330. Detalles de la válvula para la extracción del aire – arriba – y salida de cables para la conexión “telegráfica” – abajo – (MOA, fotografía S. Paolantonio).

Al inaugurarse en 1909 el refugio del nuevo círculo meridiano, ambos relojes se instalaron en su sótano, en el que la temperatura era regulada mediante calefacción por resistencias eléctricas. Si bien este proceder tuvo resultados aceptables, tenía algunos inconvenientes, particularmente vinculados con la falta de constancia en el suministro de la energía eléctrica.

Un tercer Riefler (N° 330) fue adquirido. Luego de su arribo en 1913, fue montado junto al 155 (Zimmer, 1929; 8).

Observaciones realizadas en la vecina Oficina Meteorológica, habían permitido verificar que a una profundidad de 10 metros la temperatura se mantenía prácticamente constante a lo largo de todo el año, por lo que prontamente se planeó instalar los relojes a esa profundidad para evitar la necesidad de un sistema de regulación.

La idea recién pudo concretarse en 1919. Se excavó un pozo de dos metros de diámetro que llegaba a los diez de profundidad, y en el fondo se construyó una habitación de 2,20 metros de altura, de forma interna octogonal y externa cilíndrica. Las paredes, de 25 centímetros de espesor, fueron realizadas en hormigón con el agregado de “Ceresita”, un aditivo hidrófugo, para impedir el paso de la humedad. El proyecto del refugio fue realizado por astrónomo Meade Zimmer, quien también se encargó de dirigir su construcción.

En el denominado “pozo de los relojes”, se instaló el Riefler 155 y 330. Fueron montados sobre paredes distintas, estando los planos de oscilación de los péndulos a 90° entre sí, disposición que disminuía la posibilidad de que ambos instrumentos se detuvieran ante eventuales sismos. Se encontraban sincronizados por lo que si uno se detenía, el otro servía de respaldo y no se perdía la hora. (Minniti y Paolantonio, 2009).

 El pozo de los relojes. Izquierda esquema realizado por Zimmer (Archivo OAC). Derecha, el pozo de los relojes hoy (fotografía S. Paolantonio).


Reloj Shortt

Los relojes Riefler funcionaban excelentemente y podían conservar una marcha uniforme durante largos períodos, por lo que se aprovechó esta cualidad para realizar estudios de fenómenos singulares de variacio­nes diurnas y anuales (Guerín, 1929). La precisión de estos instrumentos era del orden de las centésimas de segundo por día (NIST, 2012).

Cuando en la década de 1930 la construcción de la Estación Astrofísica de Bosque Alegre estaba avanzada, teniendo en cuenta la experiencia ganada con la realización del pozo de relojes, y aprovechando la estructura rocosa del lugar, se planeó la construcción de un túnel horizontal, varios metros por debajo del nivel de la cúpula principal, a mitad de camino entre ésta y el pabellón del Círculo Meridiano. Empleando dinamita y pico, se taladró el cerro 35 metros, construyéndose al final del túnel una habitación de unos 3 metros de lado, destinada a contener el reloj (Paolantonio y Minniti, 2009).

Terminado el túnel se solicitó la compra de un nuevo reloj para ser instalado en el mismo. La autorización del Ministerio llega a mediados de 1935, para adquirir un péndulo diseñado por William Hamilton Shortt en asociación con la Metronome Company de Londres,  el más preciso fabricado para la época. Su valor era de 250 libras esterlinas pagaderos en moneda nacional (Boletín oficial, 25/10/19135).

William Hamilton Shortt (1881-1971) (watch-wiki.org/index.php?title=Datei:Schortt._William_Hamilton.jpg)

Túnel de los relojes en la Estación Astrofísica de Bosque Alegre luego de su terminación, (Archivo OAC, digitalización S. Paolantonio).

El túnel de los relojes hoy (fotografía Federico Fortini) [Otras fotografías del túnel hoy, por Federico Fortini en http://www.behance.net/gallery/Mr-Perrines-Tunnel/4766929]   

 

El túnel que lo albergaría finalmente nunca fue usado, debido a que se determinó que en el interior hueco del pilar del telescopio la estabilidad térmica era excelente – con una variación de apenas 0,1 ºC al año –, por lo que se optó colocar en el mismo el reloj. El túnel sirvió posteriormente como refugio para un sismógrafo y ¡para estacionar jamones!.

En el pilar se ubicó el Riefler N° 156, luego de comprobarse que la temperatura permanecía suficientemente constante todo el año para no afectar la marcha del aparato.

El reloj Shortt recién llegó a Córdoba en enero de 1938 (Nissen 1938) [agregado 2/3/2015]. Finalmente es instalado y utilizado en la sede de la institución en Córdoba (luego de 1939 – informe 1939 -, posiblemente a partir de 1940) [agregado 31/8/2016] .

El Shortt del observatorio argentino, identificado bajo el N°55, está compuesto de un péndulo libre, denominado “maestro”, el que sincroniza otro péndulo, el “esclavo” The synchronome Co.. Ambos están ligados eléctricamente, el maestro estaba ubicado en el pozo de los relojes.  Al igual que los Riefler, la máquina del maestro – sin esfera – está contenida en una campana de vidrio, mientras que el péndulo en un recipiente hermético[6].

 

 Reloj Shortt  N° 55.  Detalle de la “máquina” del “maestro”.

El reloj Shortt  N° 55 junto al “esclavo” The synchronome Co. Derecha mecanismo interno del péndulo esclavo (MOA, fotografías S. PaolantonioDimensiones del reloj maestro: Diámetro de campana: 21 cm, alto: 25 cm. Alto total: 125 cm

Notas

[1] ← En esta primera época también se determinaron posiciones estelares utilizando la novísima técnica fotográficas, trabajo que constituyó las Fotografías Cordobesas.

[2] ← El tiempo indicado en la mayoría de los relojes es el denominado “tiempo medio”, determinado a partir de la posición del Sol. Para algunos tipos de observaciones astronómicas, se utiliza con ventaja el “tiempo sidéreo”, obtenido a partir de las estrellas. Un día sidéreo es el tiempo transcurrido entre dos pasos consecutivos de un punto determinado en la esfera celeste – punto Aries o vernal – por el meridiano del lugar. La duración del día sidéreo es aproximadamente 3 minutos y 56 segundos más corto que el día solar medio.

[3]← El período – tiempo que tarda en realizar una oscilación – de un péndulo aumenta cuando se incrementa su longitud. También depende de la aceleración de la gravedad, la que no cambia en un sitio dado – por ejemplo Córdoba –.

[4] ← Si la temperatura disminuye la explicación es la misma, a diferencia que los largos de las varilla disminuyen. En forma simplificada lo que debe lograrse es que:

Coef. acero x (longitud brazo 1 + longitud brazo 2) = coef. zinc x longitud de la varilla de zinc.

Dado que el coeficiente del zinc es 2,5 veces mayor que el del acero, su longitud deberá ser menor en igual proporción.

[5] ← El invar es una aleación de acero y níquel, con poco carbono y algo de cromo. Su coeficiente de dilatación es aproximadamente 28 veces menor que el del acero. Fue inventado en 1896 por Charles-Edouard Guillaume, físico suizo, premio Nobel de 1920.

[6] ← Una detallada explicación del funcionamiento de este tipo de relojes puede leerse en “Relojes eléctricos, La historia del desarrollo de los relojes eléctrico. H, El péndulo libre de Shortt”, por J. E. Bosschieter, en http://www.electric-clocks.nl/clocks/es/pagina10S.htm.

Referencias

  • Gould, B. (1881). Observaciones del año 1872. Resultados del Observatorio Nacional Argentino, Vol. II. Buenos Aires: Imprenta de Pablo E. Coni.
  • Guerín, L. (1929). El Observatorio Nacional de Córdoba, El Catálogo Astrográfico y Las Cartas del Cielo, Conferencia, Anales Sociedad Científica Argentina. Buenos Aires.
  • Laurent, P. (2011). Paul Guadet et les écoles nationales d’Horlogerie de Besançon et d’Optique de Morez, p.11. Disponible en http://www.insitu.culture.fr/pdf/poupard-902.pdf.
  • Minniti, E. y Paolantonio, S. (2009). Córdoba Estelar. Historia del Observatorio Nacional Argentino. Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional de Córdoba. Córdoba: Editorial de la Universidad.
  • Nissen, J. J. (1938). Informe al Ministro 1937. [agregado 2/3/2015]
  • NIST Physics Laboratory, A Walk through Time. A Revolution in Timekeeping, en http://physics.nist.gov/GenInt/Time/revol.html. Consultado agosto 2012.
  • Paolantonio, S. y Minniti, E. (2009). Historia del Observatorio Astronómico de Córdoba, en Historia de la Astronomía Argentina, Ed. Romero G. E., Cellone S. A. y Cora S. A, Asociación Argentina de Astronomía, Book series, La Plata, pp. 51-167.
  • Zimmer, M. L. (1929). Primer catálogo fundamental de Córdoba de 761 estrellas para el equinoccio medio de 1900. Resultados del Observatorio Nacional Argentino, Vol. 35. Córdoba: Publicado por el observatorio.

Este documento, texto e imágenes, está protegido por la propiedad intelectual del autor. Puede hacerse libre uso del mismo siempre que se cite adecuadamente la fuente:

Paolantonio, S. (2012). Relojes de péndulo del Observatorio Nacional Argentino. Disponible en https://historiadelaastronomia.wordpress.com/documentos/relojes/. Recuperado el … (indicar la fecha).

No se autoriza el uso de la presente obra para fines comerciales y/o publicitarios. Ante cualquier duda dirigirse a: spaolantonio@argentina.com.

3 respuestas a Relojes de péndulo del Observatorio Nacional Argentino

  1. cintia dice:

    necesito mucho mas informacion

  2. Uriel Trespalacios Moreno dice:

    Deseo mas información de la exactitud ,precisión o margen de error en los relojes que compraron.

  3. Historia de la Astronomía dice:

    Estimado, la información que pide está en los primeros tomos de los Resultados del Observatorio Nacional Argentino. Con un poco de tiempo puedo sacar esos datos. Saludos. Santiag

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