Las sombras de la Astronomía

Los ignorados de siempre

por Edgardo Minniti

Observatorio de Córdoba – Casa de los Ayudantes – 1875

A la astronomía la hacen los astrónomos, no es una perogrullada; es una verdad incuestionable. Nadie puede discutirla. Sin embargo, detrás de cada astrónomo, hay una pléyade de seres humanos de distinta condición y sexo, que hace posible esa práctica. Facilitan el medio para su ejercicio. Evitan situaciones que distraigan o dificulten las realizaciones que habrán de sorprendernos. Aportan esfuerzos personales y de grupo, para facilitar una tarea que siempre solapa esas presencias en las sombras, ayudando a superar las contingencias que plantea el ejercicio de la misma.

Si los peces adquirieran inteligencia de pronto, de lo último que se enterarían, sería de la presencia del agua. Eso es tan así porque la habitualidad de lo normal, desvaloriza el aporte del  medio necesario. Tanto que, cotidianamente en Bosque Alegre nos preocupaba más la condición atmosférica imperante que la presencia de Doña Ramona, o de Calixto Oviedo, o de Michino y su señora, o de Gelo; que también no solo hacían posible nuestra permanencia en el lugar, sino nos sustraían de las demandas de una realidad dura en la montaña, particularmente en invierno.

Doña Ramona en Bosque Alegre

Aún resuenan en nuestros oídos las palabras emocionadas de Oviedo, contando de cuando era niño y regaba “a balde” los arbolitos recién plantados del hoy magnífico bosque protector de su Bosque Alegre tan querido.

Los pequeños arbolitos de Oviedo en Bosque Alegre

Todo,  sin olvidar a Héctor Moyano, que dio su vida para defender aquél, su feudo espiritual. O el exquisito chef del primer mundo que en Las Campanas, brindaba su esfuerzo para hacer olvidar distancias  con exquisiteces culinarias insospechadas, allí mismo donde solo florece el desierto de Atacama en medio de exuberantes realizaciones astronómicas.

Complejo habitacional de Las Campanas – Desierto de Atacama – Chile

Son una legión en el mundo. Lo fue Humason que desde la guía de mulas y serviciales prestaciones, trepó las laderas de monte Wilson sobrellevando su ignorancia, para hacerse uno de los  artífices de la astrofísica moderna a fuerza de voluntad y tesón. Entonces, solo una modesta casita afloraba en medio de la nada hostil en el lugar.

Los pliegues de la historia que nos convoca ocultan muchos esfuerzos. Culinarios, ingenieriles, artesanales; realizaciones pequeñas personales, a la sombra de la figura del César.

Astrónomos argentinos en la cocina de Yale – (At. Dr. Marraco)

Cortocircuitos resueltos.  Alimento necesario. Confort brindado sin otro premio que la satisfacción de la labor cumplida. Grandes hombres y mujeres en lo suyo. Anónimos necesarios para hacer realidad en la batalla astronómica, las glorias del general.

Sala de recreo, ordenada y limpia, en el Múltiple Mirror Telescope – Arizona

Nuestro homenaje a todos esos esforzados seres humanos, hombres y mujeres que en todas las latitudes, bajo todas las condiciones ambientales, ponen el hombro a la no siempre fácil labor astronómica de apoyo, con un espíritu  encomiable y una desinteresada vocación de servicio, ayudando a que la humanidad avance.

Personal auxiliar en el desaparecido Observatorio de Oncativo – Argentina

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s