Cuando Heisenberg fue invitado a trabajar en Argentina

Santiago Paolantonio

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En más de una ocasión comentamos que las largas búsquedas en los archivos documentales frecuentemente deparan grandes sorpresas. En esta oportunidad compartimos una carta relacionada con un hecho histórico que, si bien se encuentra ampliamente descripto en los libros de Mario Mariscotti (1984) y Omar Bernaola (2001), aún hoy es en general poco conocido, la invitación realizada al célebre físico alemán Werner Karl Heisenberg para trabajar en la República Argentina.

 

Carta (marcada como “confidencial”) del Dr. Enrique Gaviola, director del Observatorio Nacional Argentino, al Capitán de Fragata Carlos M. Rivero de Olazábal, comunicándole el envío de sendas notas a Werner Karl Heisenberg y Merle Tuve. La dirigida a Heisenberg, premio Nobel de 1932, tenía como propósito ofrecerle trabajo en Argentina. Al Dr. Tuve, pionero en aceleradores nucleares, amigo de Gaviola, se le solicitó ayuda para gestionar la contratación de Lawrence Hafstad, entonces director del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, EE.UU.. Mientras que el físico alemán aceptó la propuesta, Hafstad la declinó. La Segunda Guerra Mundial y la bomba atómica habían creado una gran demanda de físicos en EE.UU.. En la misma misiva, Gaviola sugiere a  Rivero de Olazábal dos candidatos para el directorio del futuro “Departamento de Radiocomunicaciones”, Ernesto Galloni y Ricardo Platzeck (Archivo Museo Observatorio Astronómico de Córdoba, ident. y dig. S. Paolantonio).

 

La carta encontrada en el archivo del Museo del Observatorio Astronómico de Córdoba, fechada el 31 de julio de 1946, está dirigida al Capitán de Fragata Carlos M. Rivero de Olazábal, Jefe del Servicio de Comunicaciones Navales y firmada por el Dr. Enrique Gaviola, entonces director del Observatorio Nacional Argentino y presidente de la Asociación Física Argentina. Esta misiva complementa documentalmente uno de los aspectos de los detallados en los trabajos mencionados, cuya principal fuente se encuentra en el Archivo Gaviola del Centro Atómico Bariloche.

En la carta, el Dr. Gaviola informa que había despachado una nota al Dr. Heisenberg, invitándolo a trabajar en el “Departamento de Radiocomunicaciones” que pronto se crearía en Buenos Aires. La propuesta fue resultado de una reunión realizada el 19 de julio anterior, entre Gaviola y el matemático Alberto González Domínguez (1904-1982) con Rivero de Olazábal, quien los puso al tanto de la intención de la Marina de crear una escuela de alto nivel científico. En el encuentro, entre otros temas, se discutió la posibilidad de contratar a científicos destacados a nivel internacional.

 

Izquierda: Enrique Gaviola en 1946, firmante de la carta encontrada en los archivos del MOA (Archivo OAC, dig. S. Paolantonio). Derecha: fotografía publicada en The Sunday Star, Washington, el 11 de noviembre de 1928, en la que se identifican desde la izquierda a  Lawrence Hafstad, Merle Tuve y a Enrique Gaviola trabajando juntos (Smithsonian Institution). Gaviola también intentó sin éxito contratar a Hafstad para el “Departamento de Radiocomunicaciones” a través de una carta dirigida a Tuve (ver imagen anterior).

 

Heisenberg había recibido el premio Nobel en 1932, por el desarrollo de la mecánica cuántica matricial. Formuló el principio de incertidumbre o de indeterminación que lleva su nombre, aporte decisivo para la mecánica cuántica, una de las grandes teorías físicas hoy vigente. Fue sin dudas uno de los más destacados físicos del siglo XX. Nacido en Wurzburgo, Alemania el 5 de diciembre de 1901, falleció en Múnich el 1 de febrero de 1976.

Werner Karl Heisenberg y su esposa Elisabeth, en Göttingen, Alemania, circa 1946 (Heisenberg Family Archives, tomado de http://www.nybooks.com/articles/2016/12/22/private-heisenberg-absent-bomb/).

 

Al momento de remitirse la carta encontrada, la segunda guerra mundial había terminado menos de un año antes, con los estallidos de dos bombas atómicas en Japón. Alemania se encontraba ocupada y la “guerra fría” daba inicio con la intención de diferentes naciones de fabricar armamento atómico. En la imagen, estallido de la bomba atómica en Nagasaki (http://www.archives.gov/files/research/military/ww2/photos/images/ww2-163.jpg).

 

Gaviola conoció a Heisenberg en Göttingen, como estudiante durante su período de estudio en la universidad de esa ciudad. Como consideraba que no tenía la confianza suficiente, además de enviarle una carta ofreciéndole el trabajo en Argentina, solicitó al Dr. Guido Beck[1] que también le escribiera con igual propósito. Beck, físico de prestigio internacional que desde 1943 se desempeñaba en el Observatorio Nacional, conocía bien a Heisenberg de su época de trabajo en Europa, antes de que tuviera que huir del nazismo y llegar a la Argentina gracias a las gestiones de Gaviola. Mariscotti (2016) destaca que Heisenberg, en su libro “Los principios físicos de la teoría cuántica” publicado en 1930, agradece en el prefacio a Beck por su valiosa asistencia en la preparación del manuscrito y revisar la edición del libro, lo que evidencia la notable relación entre ambos científicos.

 

Guido Beck en 1946, el mismo año en que se concretaron las tratativas con Heisenberg (Archivo OAC, dig. S. Paolantonio).

 

Guido Beck (11) en la reunión organizada por N. Bohr en Copenhague en 1932. Señalado con (1) Werner Karl Heisenberg. Otros destacados científicos identificados son (2) N. Bohr, (3) L. Rosenfeld, (4) M. Delbrück, (5) F. Bloch, (6) K. von Weiszäker, (7) C. G. Darwin, (8) L. Brillouin, (9) W. Heifier, (10) J. Salomon, (12) P. M. Dirac, (13) L. Meitner, (14) P. Ellrenfest, (15) H. A. Kramers (Dávalos López A. (1989). Don Guido: Físico, Maestro y Gaucho. Ciencia Hoy, 1, 2. Disponible en http://cienciahoy.org.ar/1989/02/don-guido-fisico-maestro-y-gaucho/).

 

Los sueldos ofrecidos fueron de 800 U$S mensuales, un monto considerable y tentador para cualquier investigador, más de tres veces mayor que el que recibía el director del observatorio de Córdoba.

En noviembre de 1946 se recibió la respuesta de Heisenberg, quien estaba dispuesto a venir al país! … siempre que obtuviera el permiso de las autoridades Británicas de ocupación.

A pesar de esta buena nueva, contemporáneamente apareció publicado en “New Republic” un artículo periodístico[2] que insinuaba la posibilidad que Argentina estuviera planeando la revista construcción de armamento atómico. Esta revista, dedicada a asuntos de política internacional, tenía gran reputación y amplia difusión en el hemisferio norte, por lo que la nota tuvo un fuerte impacto negativo. A la par, las autoridades inglesas de ocupación se mostraron reticentes a la idea del viaje de Heisenberg a Argentina. Finalmente, en 1947, las autoridades de la Marina manifestaron que ya no tenían interés en el premio Nobel, lo que terminó de abortar la venida Heisenberg a la Argentina.

 

Notas

[1] Mariscotti (2016) señala que Beck fue un pionero en discutir la aplicación de un modelo de capas para el núcleo atómico, investigó la energía de los fragmentos de la fisión del uranio y realizó numerosos trabajos que le valieron el reconocimiento internacional. El historiador  Antonio Augusto Passos Videira ha publicado varios artículos sobre los trabajos de Guido Beck y sus estadías en Argentina y Brasil, también en Bernaola (2001) pueden encontrarse referencias sobre este físico.

[2] “Peron’s Atomic Plans” (Los planes atómicos de Perón) del 24 de febrero de 1947, firmado por William R. Mizelle de la revista New Republic.

 

Bibliografía

Bernaola, O. (2001). Enrique Gaviola y el Observatorio Astronómico de Córdoba. Su impacto en el desarrollo de la ciencia argentina. Buenos Aires: Ediciones Saber y Tiempo. Disponible biblioteca Observatorio Astronómico de Córdoba.

Mariscotti, M. A. J. (2016). El secreto atómico de Huemul: crónica del origen de la energía atómica en Argentina. 5ta Ed (Primera edición 1984). Carapachay: Leguaje claro Editora; 75 – 103. Disponible en https://books.google.com.ar/books?id=IwhMDAAAQBAJ&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false .

También se sugiere la lectura de: Milagros y melancolías nucleares. Por Diego Hurtado de Mendoza para La Nación – Buenos Aires, 2002.

 

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Paolantonio, S. (2017). Cuando Heisenberg fue invitado a trabajar en Argentina. Disponible en https://historiadelaastronomia.wordpress.com/documentos/heisenberg/. Recuperado el … (indicar la fecha).

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