Fotografías lunares

Sobre los inicios de la fotografía astronómica en Argentina

Santiago Paolantonio

Luego del desarrollo inicial de la fotografía que se remonta a 1816 con Joseph Nicephore Niépce, un gran impulso de esta técnica tuvo lugar el 19 de agosto de 1839, cuando Francois Arago, físico, astrónomo e influyente político, director del Observatorio de París y Secretario de la Academia de Ciencias, presentó el desarrollo de Louis Daguerre.

Prontamente comenzaron los ensayos para aplicar el daguerrotipo al registro de los objetos celestes, el astrónomo aficionado John William Draper retrató la Luna en 1940, Armand H. L. Fizeau y Jean B. L. Foucault hacen lo propio con el Sol en 1845, y Alexandre Edmond Becquerel imprime su espectro en 1848. Durante el eclipse del 28 de julio de 1851, el fotógrafo Berkowski en el Observatorio Real de Königsberg, Prusia, realizó un daguerrotipo de la corona solar, y en el eclipse de 1860, desde España, se logró registrar una protuberancia. George P. Bond y John A. Whipple el 17 de julio de 1850, obtuvieron la imagen de una estrella, alfa Lyrae, y poco después de la doble alfa Geminorum. Para estas últimas exposiciones se empleó el telescopio refractor de 38 centímetros de diámetro del Harvard College Observatory, construido por los alemanes Merz y Mahler en Munich.

Entre 1850 y 1851 se desarrolló el colodión húmedo, de acuerdo a la propuesta de G. Le Gray y de Frederik Scott Archer, que tenía ventajas sobre las técnicas anteriores.

Entre los más tempranos antecedentes en Sudamérica, se encuentran las placas del eclipse total de Sol del 7 de septiembre de 1858, realizadas en Brasil por el astrónomo francés Emmanuel Liais. Los resultados se publicaron junto a Louis Cruls (ambos fueron posteriormente directores del observatorio de Río de Janeiro). Más tarde se repitió la experiencia con el eclipse de 1868.

Todos estos trabajos, constituyen los primeros intentos de aplicación de la técnica fotográfica a la ciencia astronómica, período en que las imágenes eran escasas, solo de los objetos más brillantes y contaban con un relativo valor científico.

En la década de 1860, otro astrónomo amateur, Lewis Rutherfurd, pone en funciones un telescopio refractor con un objetivo de su diseño, especialmente corregido para la fotografía, que construye bajo la guía del óptico Herry Fitz. Con placas húmedas de colodión, obtiene imágenes de la Luna que muestran sutiles detalles y fotografías de los cúmulos estelares Pléyades y Pesebre, que mide con un micrómetro. Estos trabajos, entre otros, comenzaron a mostrar la gran potencialidad de la aplicación de la fotografía en la investigación astronómica.

Fotografías de la Luna realizadas por Lewis Rutherfurd desde Nueva York en 1865. Estas imágenes fueron logradas con el mismo objetivo que un lustro más tarde adquirió el observatorio de Córdoba, con el que se realizaron las “Fotografías Cordobesas”. Izquierda, fotografía del 6 de marzo (en su cuadro original) y derecha, toma del 18 de marzo de 1865 (S. Paolantonio, Museo del Observatorio Astronómico de Córdoba).

En el Museo del Observatorio Astronómico de Córdoba se encuentran dos de las fotografías lunares realizadas por Rutherfurd en 1865, obsequiadas al primer director del Observatorio Nacional Argentino, Benjamin A. Gould. Una fotografía similar fue regalada a Domingo F. Sarmiento en oportunidad de la reunión que se realizó en la casa de Rutherfurd en 1866 (a la que también asistió Gould, ver Cap. 1, Córdoba Estelar, pp. 29-31), la que está resguardada en el Museo Histórico Sarmiento de Buenos Aires.

El envión final para la fotografía astronómica se da a mediados de la década de 1870, con la invención de las placas secas de bromuro de plata, de mayor sensibilidad y de uso mucho más sencillo. En esta época, comienzan a multiplicarse los esfuerzos y la construcción de instrumentos especializados, como lo fue el astrográfico realizado en Francia por los ópticos hermanos Henry y el mecánico Gautier.

En la República Argentina

Si se tiene en cuenta esta muy apretada síntesis, lo realizado en el Observatorio Nacional Argentino desde 1872, es sin dudas un trabajo pionero. El director de la institución fundada en 1871, con sede en la ciudad de Córdoba, el astrónomo Benjamin Gould, impulsó una línea de estudio con el empleo de la fotografía, destinada a la determinación de posiciones de las estrellas de cúmulos abiertos australes (con el objeto de utilizarlas en futuras mediciones de movimientos propios), de paralajes estelares y de parámetros de estrellas dobles. Estos trabajos se realizaron con placas húmedas elaboradas en un pequeño laboratorio existente en el observatorio, y dieron como resultado la publicación en el volumen 19 de los Resultados del Observatorio Nacional Argentino, del catálogo y atlas “Fotografías Cordobesas”.

El camino que llevó a esta propuesta se inició muchos años antes. Gould había egresado de la Universidad de Harvard en 1844, época en que comenzaban los primeros intentos de fotografía astronómica. Al año siguiente, inició un viaje de estudio por Europa, donde conoció y se relacionó con Arago, a solo 7 años de aquella célebre reunión donde presentó el daguerrotipo. Su regreso a EE.UU. en 1950, coincidió con el momento en que Bond y Whipple lograron las primeras imágenes estelares en Harvard. Además, en Nueva York, entabló amistad con Rutherfurd, a quien ayudó, y de quien recibió los datos necesarios para llevar adelante los cálculos de reducción de las mediciones efectuadas sobre las fotografías de los cúmulos Pléyades y el Pesebre, probablemente el primer trabajo astrométrico con esta técnica. En síntesis, Gould estaba muy al tanto de la potencialidad de la técnica fotográfica para su aplicación en la investigación astronómica.

Cuando es contratado como director fundador del observatorio argentino, propuso la compra del objetivo fotográfico de Rutherfurd y una montura para el mismo fabricada por Alvan Clark. Este telescopio, el “Gran Ecuatorial”, se empleó en Córdoba entre 1872 y 1882 para obtener un millar y medio de placas de cúmulos estelares, estrellas, planetas y de la Luna.

Detalles sobre estos trabajos y sus resultados, se pueden consultar en Córdoba Estelar (capítulo 7) y en Fotografías Cordobesas. Obra pionera de fotografía astronómica en Latinoamérica y el mundo.

A continuación, se brindan imágenes, algunas inéditas, y algunos nuevos detalles de la historia de esta obra, que se han podido encontrar y precisar como resultado de la investigación que sobre este tema, se continúa llevando adelante, como anticipo de lo que serán incorporado a la próxima edición de Córdoba Estelar.

Fotografía lunares

Cuando en abril de 1872 llega a Córdoba la caja conteniendo el objetivo fotográfico comprado (junto a su gemelo visual), se encuentra que la lente de vidrio Flint estaba partida en dos partes casi iguales. Mientras se gestionaba su reparación con el óptico Herry Fitz hijo (el padre había fallecido en 1863), el primer fotógrafo contratado, el prusiano Carl Schultz Sellack, intentó recuperar el objetivo. Diseñó un dispositivo complejo que consistía en un anillo con doce tornillos micrométricos, que permitían posicionar las partes de la lente en su lugar (Sellack 1873). El accesorio fue construido por los hermanos Perrin, hábiles relojeros de origen suizo, que tenían su negocio en un edificio ubicado casi frente a la Plaza Central (hoy plaza San Martín) de Córdoba. Si bien la reparación no fue del todo satisfactoria, dado que la mayoría de las veces se obtenían imágenes dobles, se pudieron lograr más de un centenar de placas.

Aunque no era parte de las tareas planificadas, se realizaron varias fotografías de la Luna, las que seguramente sirvieron de pruebas y permitieron promocionar la actividad.

A fines de 1872, se lograron las primeras placas, entre las que se encontraban las de la Luna, del 6 de noviembre mostradas a continuación.

Placa fotográfica con doble exposición de la Luna, realizada por Schultz Sellack, fotógrafo del Observatorio Nacional Argentina, el 6 de noviembre de 1872, empleando el Gran Ecuatorial de la institución y el objetivo con la lente rota. Se trata de una de las primeras obtenidas de la Luna (Harvard College Observatory, Photographic Glass Plate Collection).

Gould envió dos de estas placas, que mostraban la Luna en distintas edades, como regalo al Presidente de la Nación, Domingo F. Sarmiento, promotor del Observatorio y amigo personal, junto a una misiva, en la que señalaba:

Me atrevo a mandarle dos planchitas de vidrio, con la esperanza que, aunque no muy bonitas, tengan para Ud. una especie de interés, por tener el retrato de una vecina bien conocida. Dicha persona no es muy amiga nuestra, sin embargo me ha dado el permiso de hacer sacar su retrato, el que he querido conservar, como el cráneo de Carlos II en el Museo de Londres, una cuando era joven, la otra cunado era ya vieja[1].

Gould a Sarmiento 4/2/1873, Museo Sarmiento Nº 1521

El Director le pide al Presidente, que una le sea entregada al Dr. Dalmacio Vélez, y destaca que remite las placas de vidrio debido a que no le resultaba posible realizar en Córdoba ampliaciones adecuadas.

Sí se realizaron copias de dos fotografías obtenidas pocos meses después, en junio de 1873, una con la Luna en cuarto creciente y otra casi llena. A pesar que no se indican las fechas, por las fases lunares las tomas posiblemente se realizaron el 3 y el 8 de ese mes. Este hecho era desconocido para el autor, hasta que se identificaron copias de la mismas en Inglaterra y en Chile. Si bien aún no se ha encontrado documentación en el Observatorio vinculada con las mismas, es muy posible que el Director las haya distribuido entre los principales observatorios y astrónomos para promocionar su actuar[2].

Las reproducciones en gelatina, de 180 x 180 mm, montadas sobre papel fibra, fueron realizadas por José Christiano de Freitas Henriques Junior, reconocido fotógrafo identificado como “Christiano Junior”[3], de la ciudad de Buenos Aires. Al pie de las fotografías se encuentra la leyenda “Observatorio Nacional Argentino, Córdoba 1873”.

Fotografías de la Luna realizadas en el Observatorio Nacional Argentino por Sellack en junio de 1873, con el objetivo con la lente rota. Copias por Christiano Junior de Buenos Aires (Christiano Jr. 1832-1902. [Imagen de la luna llena. Observatorio Nacional Argentino, Córdoba 1873] [fotografía] Christiano Junior. Sala Medina. Biblioteca Nacional Digital de Chile www.bibliotecanacionaldigital.gob.cl/bnd/632/w3-article-316137.html, Accedido en 2/6/2020).  

El par de copias enviadas al Astrónomo Real George B. Airy del observatorio de Greenwich, que Gould conoció en su viaje de estudio por Europa, incluyen al dorso la siguiente dedicatoria:

Sir George B. Airy, con los mejores recuerdos de B. A. Gould, Córdoba, junio de 1873. El vidrio flint del objetivo fotográfico se rompió en dos partes casi iguales en el viaje, y está sostenido por un sistema con doce tornillos de fijación, hecho en Córdoba[4]

El nuevo objetivo llegó a Buenos Aires desde Nueva York el 25 de junio de 1873, y unos días más tarde a Córdoba. Junto al visual, el histórico objetivo se encuentra resguardado en el Museo del Observatorio Astronómico de Córdoba.

Objetivo de 28,6 centímetros (11¼ pulgadas) de diámetro, con el que se realizaron las Fotografías Cordobesas. En el anillo de bronce, en un costado, tiene grabado “Ph”, que lo identifica como fotográfico. En los objetivos fabricados en la época, era usual la presencia de pequeñas burbujas en la masa de vidrio de las lentes, tal como se puede apreciar en la imagen (S. Paolantonio, Museo del Observatorio Astronómico de Córdoba).

Su distancia focal resultó de 405 cm, determinada por el autor a partir de la escala de placa deducida de las fotografías de la Luna obtenidas con este objetivo, hoy depositadas en Harvard College Observatory (Photographic Glass Plate Collection)[5]. Se asumió un diámetro de la imagen de la Luna de 35,2 mm, de acuerdo a lo indicado por Gould 1878. El valor calculado de distancia focal, se ajusta aproximadamente a lo señalado en Hanzen 1991 y resulta no muy distinto a los aproximadamente 400 cm que tenía el objetivo dañado, de acuerdo a Sellack 1873b[6]. Siguiendo igual procedimiento, se ha determinado el tamaño de las placas en 10,5 x 13,6 cm.

Para mediados de 1873, Sellack se convirtió en profesor de Física de la Facultad de Ciencias Exactas de la universidad de Córdoba, época en que realiza publicaciones en revistas especializadas sin autorización y sin dar méritos a Gould. Este actuar desencadenó una diputa con el Director que terminó con la destitución del fotógrafo en febrero de 1874 (detalles en Paolantonio 2009 y Minniti y Paolantonio 2009, pp. 196-199).

Carl Schultz Sellack  (parado al medio) junto al resto de académicos en 1873 (Gentileza Academia Nacional de Ciencias).

Estando ausente Gould en Córdoba, por su viaje a Estados Unidos realizado ese mismo año de 1874, luego del fallecimiento de sus dos hijas mayores, Sellack publicó en el periódico La Plata Monatsschrift del 14 de mayo, el artículo “Der Mond” con dos fotografías de la Luna obtenidas en el Observatorio (en febrero y octubre de 1873, una con el objetivo roto y la otra con el arreglado), reproducidas en papel fotográfico montadas en la tapa. Este mensuario fue publicado en Buenos Aires en idioma alemán, entre los años 1873 y 1876, dirigido por el periodista y empresario germano Richard Napp. En la tapa se informa que en la librería alemana de Ernst Nolte, ubicada en la calle Piedad 85 (hoy Bartolomé Mitre) de la ciudad de Buenos Aires, se encontraban las fotografías a la venta. También se aclara, que las placas se habían roto durante el transporte, por lo que un fotógrafo local realizó reproducciones de una copia original, lo que perjudicó significativamente la nitidez y claridad de las imágenes.

Tapa del mensuario La Plata Monatsschrift del 14 de mayo de 1874, en el que aparecen las imágenes de la Luna tomadas por Sellack en el Observatorio Nacional Argentino, en febrero y octubre de 1873  (Biblioteca Nacional Mariano Moreno).

Durante su estadía en EE.UU., Gould contrató a otro fotógrafo, John A. Heard, el que luego de ser instruido por Rutherfurd partió a la República Argentina, el 15 de enero de 1875, en el buque Samuel B. Hale (Portland Daily Press 15/1/1875).

Ya en Córdoba, a mediados de 1875, el Director se entera que, entre los objetos destinados a ser expuestos en la Philadelphia Centennial Exposition que se realizaría el año siguiente, se hallaban fotografías lunares realizadas por Sellack (el que ya había regresado a Europa). Evidentemente, el ex fotógrafo retuvo algunas placas obtenidas en el observatorio antes de dejarlo. Gould, rápidamente remite una carta al Presidente de la Comisión Organizadora, pidiendo el retiro de las fotos y su reemplazo por las obtenidas por Heard, las que valora como “muy superiores”.

La Exposición de Filadelfia se realizó entre el 10 de mayo y el 10 de noviembre de 1876, en conmemoración los 100 años de la independencia de EE.UU.. La República Argentina fue invitada junto a otros 35 países, entre los que se encontraban Chile, Brasil, Bolivia, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Perú y Venezuela.

Edificio principal de la Exposición de Filadelfia (Izquierda), donde se encontraba el estand de la República Argentina (derecha), donde se mostraron las fotografías lunares logradas en Córdoba [7].

A fuerza de mover influencias, Gould logró su objetivo, por lo que a la exposición se envían dos fotografías, tomadas por Heard con el nuevo objetivo, una del 18 de junio de 1875, que muestra la Luna casi llena, en las que se destacaban las regiones brillantes y los “maria” oscuros, y la segunda del 18 de abril de 1876, que la mostraba en cuarto menguante, con hermosos contrastes entre las montañas iluminadas y los valles en sombra.

Fotografías de la Luna, obtenidas en el Observatorio Nacional Argentino y premiadas en la Exposición de Filadelfia, del 18/6/1875 (Luna llena) y el 18/4/1876 (cuarto), con 5,5 s de exposición. Reproducciones realizadas de las placas originales existentes en Harvard College Observatory (Harvard College Observatory, Photographic Glass Plate Collection, Archivo personal S. Paolantonio).

Aunque se intentó ampliar las placas en el mismo observatorio (se compró una ampliadora para ese fin), finalmente fueron realizadas en Boston, por el “procedimiento del carbón… que vuelve inalterable las impresiones”, según las palabras de Gould. La ampliación fue de casi 14 veces, para pasar de los 3,52 cm de diámetro de las imágenes originales a 48 cm. También se exhibieron 6 impresiones en vidrio, de los cúmulos en torno a X Carinae y de Eta Argus (η Carinae).

Las tomas de la Luna merecieron un premio, el diploma cuelga todavía en una de las paredes en el hall del Observatorio de Córdoba.

Diploma otorgado al Observatorio Nacional Argentino por las Fotografías Lunares presentadas en la Philadelphia Centennial Exposition (S. Paolantonio, Museo del Observatorio Astronómico de Córdoba).

Además de las reproducciones expuestas en Filadelfia, se realizaron 4 pares más, uno fue obsequiado al presidente Nicolás Avellaneda, el que posteriormente fue enviado a la siguiente exposición que se realizó en París; otro a Domingo F. Sarmiento y un tercero al Ministro de Justicia e Instrucción Pública Dr. Leguizamón. El último par de ampliaciones quedó en el Observatorio, las que hasta el momento no se ha podido ubicar.

Las placas quedaron en EE.UU. y luego fueron depositadas en el Harvard College Observatory. Gracias a un pedido de reproducción realizado en 1999, es que hoy se disponen de ampliaciones de las mismas.

Por lo dicho, se desconocía el aspecto de las fotografías expuestas, pero esto ha cambiado, dado que se identificaron dos reproducciones, mostradas a continuación, en el sitio Collector Sweekly (https://www.collectorsweekly.com) y en el catálogo de la casa Bonhams de Londres, “History of Science and technology” (New York, remate del 21/9/2015) (www.bonhams.com/auctions/ 20830/lot/34/).

Fotografías de la Luna presentadas en la Exposición de Filadelfia. Abajo, detalle de la leyenda que acompañaba las reproducciones. Tamaños de las reproducciones 56 x 54 cm y 69 x 55 cm (Catálogo Bonhams, Londres, http://www.bonhams.com).

Fotos de la Luna en las publicaciones periódicas argentinas

Probablemente, las fotografías en el mensuario La Plata Monatsschrift del 14 de mayo de 1874, fueron las primeras de la Luna incluidas en una publicación periódica en la República Argentina.

En 1898, aparece el seminario ilustrado de humor político Caras y Caretas, con numerosas reproducciones fotográficas y gran tirada. La primera imagen de la Luna incluida en esta revista, se encuentra en el número 473 del 26 de octubre de 1907, impresa con la técnica del fotograbado de medio tono. En la página “<Caras y Caretas> en Europa – Diplomáticos artistas“, se hace referencia al poeta mexicano Amado Nervo, secretario de la legación de su país en Madrid, y se incluye una fotografía con la leyenda “Fotografía de la luna, hecha por el poeta mejicano con un notable aparato telescópico-fotográfico de su invención”. Nervo también se desempeñó en la República Argentina entre 1918 y 1919 y a continuación en Uruguay, donde falleció. Sobre este poeta y astrónomo aficionado, Edgardo Minniti escribió en Historia de la Astronomía el artículo “Amado Nervo” en el que incluyó la imagen de la Luna.

Fotografía de la Luna en Caras y Cartas del 26/10/1907, realizada por Amado Nervo, arriba en su escritorio (Biblioteca Nacional de España, Hemeroteca Digital).

Las siguientes fotografías lunares se encuentran el 24 de mayo de 1913 (Nº 764), con el título “Un paseo por la Luna“, donde se pueden ver dos imágenes realizadas en el observatorio de París, con un dibujo en el que identifican diversos accidentes orográficos de su superficie.

“Un paseo por la Luna”, Caras y Caretas 24/5/1913 (Biblioteca Nacional de España, Hemeroteca Digital).

Agradecimientos

Por su gentil colaboración a Lindsay Smith Zrull, Curator of Astronomical Photographs, Center for Astrophysics Harvard & Smithsonian, Ignacio Gaztañaga de la División Digitalización y Mariana Monteagudo Tejedor Biblioteca Nacional Mariano Moreno, Hernán Topasso, Cristina Boixadós, Alfonsina Panatteri de la Biblioteca Mayor de la Universidad Nacional de Córdoba y a David Merlo del Museo del Observatorio Astronómico e Córdoba.

Notas

[1] (volver) Resulta singular la afirmación de Gould sobre que no pudo realizar ampliaciones adecuadas en Córdoba, pues en la época se anunciaba en los periódicos locales, reconocidas casas de fotografías, tal como Witcomb y Ca. y J. Paganelli (El Eco de Córdoba del 4 de julio de 1871, Biblioteca Mayor, UNC). Tal vez pretendía realizar una gran ampliación como las de Rutherfurd.

[2] (volver) Dado que se hicieron en Buenos Aires, es posible que la iniciativa de realizar estas reproducciones haya provenido del Ministro Avellaneda o el Presidente Sarmiento, para promocionar el Observatorio. Se trata solo de una especulación.

[3] (volver) Christiano Junior, nació en 1832 en Ilha das Flores, Archipiélago de las Azores, Portugal. Emigró a Brasil en 1855 y desde allí pasó a Buenos Aires a mediados de la década de 1860, donde se convirtió en un destacado fotógrafo. Ganó una medalla de oro en la Exposición Nacional en 1871, y en la Exposición Científica de Buenos Aires, en 1876. Publicó dos ediciones de los álbumes Vistas y Costumbres de la República Argentina. A fines de la década de 1870, vendió su establecimiento al fotógrafo inglés Alexander S. Witcomb y Guillermo Mackern. Realizó una de las conocidas fotografías de Sarmiento como presidente. Falleció en Asunción en 1902 (Recordando a Christiano, Abel Alexander y Luis Priamo https://www.oocities.org/abelalexander/chjunior2.htm y Enciclopédia Itaú Cultural https://enciclopedia.itaucultural.org.br/pessoa21637/jose-christiano-junior).

[4] (volver) Estas reproducciones fueron identificadas en el catálogo de la casa Bonhams de Londres, “History of Science and technology” (New York 21/9/2015), de donde se tomaron sus características (www.bonhams.com/auctions/ 20830/lot/34/).

[5] (volver) Al regresar a EE.UU., Gould solicita permiso para llevar las placas fotográficas para su medición en EE.UU.. El Ministerio otorgó la autorización y se dispuso un sueldo para un ayudante que efectuara las medidas. Cuando el trabajo estaba casi listo pasa ser publicado, en 1897, Benjamin Gould fallece por en un accidente hogareño. Finalmente, las placas, propiedad del Observatorio Nacional Argentino, nunca fueron devueltas y quedaron depositadas en Harvard. Posteriormente el Gobierno Argentino pagó a los herederos del ex director todos los gastos del trabajo y la publicación.

[6] (volver) En Gould 1897 se señala que la distancia focal del objetivo es de 363 cm, seguramente como consecuencia de un error.

[7] (volver) International Exhibition Philadelphia 1776-1876, Bureaus of Administration, Philadelphia, March 1875 y Robert N. Dennis Collection, Miriam and Ira D. Wallach Division of Art, Prints and Photographs, en  Uslenghi A. (2016) Modern Vistas: Latin American Photography at the 1876 Philadelphia Centennial Exposition. In: Latin America at Fin-de-Siècle Universal Exhibitions. New Directions in Latino American Cultures, p. 34.

Referencias

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Paolantonio, S. (2020). Fotografías lunares. Sobre los inicios de la fotografía astronómica en Argentina. Disponible en https://historiadelaastronomia.wordpress.com/documentos/FC2020/. Recuperado el … (indicar la fecha).

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