Observaciones de eclipses de Sol realizadas en Argentina (1810 – 1950) – II

Santiago Paolantonio

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Ver parte I

Período 1917 – 1950

Entre 1917 y 1950 se sucedieron 20 eclipses visibles desde Argentina, 1 total, 2 anulares y 5 parciales, resultando el resto marginales (ver Tabla II).

El 3 de diciembre de 1918 se presentó un eclipse anular que tuvo mucha repercusión en el gran público y contó con una amplia cobertura en la prensa nacional, en gran medida por ser visible en la zona central de la República. A pesar que las nubes cubrieron el cielo parcialmente, desde el OALP el astrónomo B. Dawson pudo obtener 9 placas fotográficas con el Astrográfico. También se emplearon dos refractores y el buscador de cometas de la institución. Se pretendía obtener los momentos de contacto para contribuir al ajuste la órbita lunar, solo se pudo determinar el tercero.

Por otro lado, desde el Seminario Pontificio Buenos Aires se estudió el fenómeno con un pequeño ecuatorial, dos magnetómetros y diversos aparatos meteorológicos cedidos por la Oficina Meteorológica Argentina. Las tareas estuvieron a cargo del R.P. José Ubach del Observatorio del Ebro, España, y los sacerdotes Juan Rosanas[6], Alarcón, Montes y Pedrosa, que a pesar de sufrir un tiempo tormentoso obtuvieron algunos resultados.

El ONA no realizó ningún estudio del fenómeno, que en Córdoba se presentó como parcial. La información del eclipse publicada en la prensa local no la proporcionaron los observatorios, sino el aficionado divulgador Martín Gil.

Seis de las nueve placas obtenidas en el OALP reproducidas en el diario La Nación el 4 de diciembre de 1918.

Primera expedición totalmente exitosa

Casi una década más tarde se presentó un nuevo eclipse anular, el 3 de enero de 1927. El OALP organizó una expedición que se estableció en la provincia de Neuquén, cerca de la estación del ferrocarril Ramón M. Castro. Integraron la comitiva el director, el alemán Johannes Hartmann, los astrónomos B. Dawson y Numa Tapia, y el geólogo J. Keidel. Pudieron realizarse las observaciones planificadas, constituyéndose en la primera expedición totalmente exitosa de un observatorio argentino. Paralelamente, desde La Plata observaron la fase parcial el Ing. Hugo Martínez y el Ing. Virgilio Mangianiello, quien siguió el fenómeno fotográficamente. Se pudieron determinar los tiempos de contacto (Gershanik, 1979:36).

La Facultad de Ciencias de la Educación de Paraná, organizó una expedición a Mira Pampa, en la provincia de Buenos Aires, en coordinación con el OALP  y con el apoyo del Ministerio de Educación. Estuvo a cargo del profesor Franz Pingsdorf que dispuso del refractor de 80 mm de la facultad, teodolitos facilitados en préstamo por el Gobierno de la provincia de Entre Ríos y un cronómetro del OALP. Los trabajos pudieron realizarse parcialmente por las nubes.

En Córdoba el cielo nublado permitió observar el eclipse solo en breves momentos. Si bien nuevamente los periódicos locales citan la información proporcionada por Martín Gil, para la ocasión en el ONA se organizaron conferencias para el público general que estuvieron a cargo de Enrique Chaudet, que había estado a cargo de la expedición a Venezuela en 1916. También se siguió el evento desde el observatorio del Colegio de la Inmaculada Concepción de la ciudad de Santa Fe (La Prensa, 4/1/1927).

Mapa de visibilidad del eclipse del 3 de enero de 1927, aparecido en el diario porteño La Prensa. Derecha, curiosos observando el eclipse desde la avenida de Mayo en la ciudad de Buenos Aires (La Prensa, 4/1/1927).

El eclipse del 24 de febrero de 1933, visto como parcial, fue seguido desde gran parte del territorio argentino. A pesar de su reducido valor científico fue observado en el ONA. El ingeniero Cortés Plá, Decano de la Facultad de Ciencias Matemáticas de Rosario, aficionado a la astronomía, acompañó a los astrónomos y relató la experiencia en un artículo publicado en el periódico “Los Principios”. El astrónomo Jorge Bobone había realizado los cálculos necesarios para determinar los momentos de contactos. El día del eclipse desde temprano se dispusieron para observarlo Bobone, con el gran ecuatorial, y el fotógrafo Roberto Winter con el Astrográfico. A pesar de la existencia de nubes que surcaban el cielo e interrumpían los trabajos, pudieron verificarse las predicciones, mientras que Winter logró 7 placas que fueron reveladas por Enrique Soler.

Como ya era costumbre, Martín Gil difundió los detalles del fenómeno. En la prensa se anunció que el eclipse se observaría desde las islas Orcadas, el observatorio magnético de Pilar y el Heliofísico de la Quiaca (La Nación 24/2/1933).

A comienzos de la década de 1940, el nuevo director del observatorio cordobés, el Dr. Enrique Gaviola, sostenía que los institutos científicos debían difundir sus actividades a la sociedad. Consiente del impacto que los eclipses tenían en el gran público, inmediatamente de asumir el cargo utilizó los eclipses del 1 de octubre de 1940 y del 27 de marzo de 1941 para hacer conocer la institución. Abrió las puertas del observatorio y el público pudo seguir los eventos con diversos instrumentos, entre los cuales se encontraban varios fabricados en el mismo establecimiento. El óptico Ricardo Platzeck depositó una fina capa de plata en la superficie anterior de los objetivos de dos refractores, la que obraba a modo de filtro y permitía la observación directa del Sol, toda una novedad en la época.

Observación por proyección del eclipse parcial del 1/10/1940 desde el ONA. Se utilizó un telescopio reflector de foco corto fabricado en el mismo observatorio. A la derecha, secuencia de fotografías tomadas cada 3 minutos de todo el fenómeno (Córdoba, 1/10/1940; Museo Astronómico OAC).

Observación del eclipse del 27/3/1941, empleando un refractor portátil, con objetivo de 12,5 cm, sobre el que se le depositó una capa de plata a modo de filtro. En la imagen, Enrique Soler. Derecha, fotografías de distintas fases del fenómeno (La Voz del Interior, 28/3/1941; Museo Astronómico OAC).

Campaña para la observación del eclipse total de 1947

El eclipse del 20 de mayo de 1947 fue el tercero cuya faja de totalidad cruzó el territorio nacional, los anteriores ocurridos en 1897 y en 1908, como se indicó, no pudieron observarse. Era entonces una gran oportunidad. Por primera vez el Ejecutivo Nacional conformó una comisión para la coordinar los estudios del fenómeno entre las distintas instituciones científicas del país. La comisión estaba constituida por el Capitán de Fragata Guillermo Wallbrecher del OALP, el Dr. Gaviola del ONA, el Capitán de Fragata Ángel Acevedo del Observatorio Naval de Buenos Aires y el General de Brigada B. Biedma de la Comisión del Arco Meridiano.

En total se organizaron nada menos que cinco expediciones, dos del ONA, una del OALP, una del Observatorio Naval y una de la Asociación Argentina Amigos de la Astronomía, institución no profesional.

Una de las expediciones del ONA se instaló en la “Arrocera Argentina” cerca de la ciudad de Corrientes, con dos espectrógrafos y un celóstato de fabricación propia, y una cámara fotográfica. Estuvieron a cargo Ricardo Platzeck y los ayudantes David Mc Leish y Nicolás Hipólito. La segunda expedición se ubicó en la localidad de Villa de Soto, Córdoba, y tenía como objetivo colaborar con el Instituto Geodésico de Finlandia, para establecer la distancia entre dos puntos de Sudamérica y África, por medio de la determinación exacta de los instantes de contacto, utilizando una cámara filmadora especial. Se trató de la primera filmación de un eclipse de Sol realizada en el país. Estaban presentes el director Gaviola, el astrónomo Martín Dartayet, el físico Damián Canals Frau, el mecánico Ángel Gómara y el asistente radiotelefónico Pedro Diez Fraga. Además, se empleó un celóstato y un telescopio reflector de 25 cm de abertura, también fabricados en el observatorio. En Corrientes pudieron concretarse los trabajos en su totalidad, mientras que en Villa de Soto solo se realizaron parcialmente por las nubes. Por otro lado, el astrónomo Jorge Sahade fue autorizado para participar de la expedición finlandesa que se ubicó en Brasil[7].

En Santa Catalina, provincia de Corrientes, se instalaron las comitivas del OALP, a cargo de Numa Tapia, que utilizó un espectrógrafo y varias cámaras, y la del Observatorio Naval que contaba con otra cámara filmadora similar a utilizada en Villa de Soto.

La expedición de la Asociación Argentina Amigos de la Astronomía, dirigida por el astrónomo Dawson del OALP y socio de la institución, se estableció con un telescopio y una cámara filmadora de 35 mm, en la terraza de la entrada de la monumental Basílica de la Virgen de Itatí, Corrientes. Estaban presentes numerosos aficionados.

Comisión de la Asociación Argentina Amigos de la Astronomía instalada en la Basílica de Itatí, Corrientes (derecha). A la izquierda puede verse al medio al Dr. Dawson, responsable de la expedición (Revista Astronómica 1947, T XIX-I, Nº118; 129-130).

Comisión del ONA instalada en la localidad de Villa de Soto, a la izquierda se identifica la filmadora (Museo Astronómico OAC).

Comisión del ONA instalada en la localidad en Corrientes. A la derecha se identifica el espectrógrafo fabricado en la institución  (Museo Astronómico OAC).

Para más detalles sobre esta expedición

 

Notas

[6] ↑  Rosanas había pertenecido al observatorio del Ebro y en 1935 se convirtió en vice director del Observatorio de Física Cósmica de San Miguel.

[7] ↑ El ex director del ONA, Charles D. Perrine, en ese momento jubilado, observó el eclipse desde su casa en la ciudad de Córdoba y reportó lo realizado en la Publications of the Astronomical Society of the Pacific.

Referencias

  • Gershanik, S. (1979). El Observatorio Astronómico de La Plata, en Evolución de las ciencias en la República Argentina 1923-1972, Tomo VII, Sociedad Científica Argentina.
  • Minniti, E. y Paolantonio, S. (2009). Córdoba Estelar. Historia del Observatorio Nacional Argentino. Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional de Córdoba. Córdoba: Editorial de la Universidad. Disponible en: http://www.cordobaestelar.oac.uncor.edu/
  • Paolantonio, S. (2012). Primeros espectroscopios adquiridos por el Observatorio Nacional Argentino. Disponible en https://historiadelaastronomia.wordpress.com/documentos/espectroscopios/ .
  • Paolantonio, S. (2017). Orígenes de la astronomía amateur argentina. Disponible en https://historiadelaastronomia.wordpress.com/documentos/amateurs/.
  • Paolantonio, Santiago (2010). El observatorio astronómico del convento de Santo Domingo. Disponible en: https://historiadelaastronomia.wordpress.com/documentos/santo-domingo/ .
  • Paolantonio, Santiago y Minniti, Edgardo (2001). Uranometría Argentina. Historia del Observatorio Nacional Argentino. OAC-SECyT UNC. Córdoba.
  • Porro Di Somonzi, F. (1909). Observaciones varias en el refractos ecuatorial Henry-Gautier. Observatorio Astronómico UNLP, Nueva Serie Nº3, Buenos Aires.

 

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Paolantonio, S. (2018). Observaciones de eclipses de Sol realizadas en Argentina  (1810 – 1950) II. Disponible en https://historiadelaastronomia.wordpress.com/documentos/eclipses2/. Recuperado el … (indicar la fecha).

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