Los inicios de la astrofísica en Argentina II

S. Paolantonio

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A partir de la ponencia realizada en el

Encuentro Internacional Pro-Am LIADA
XIII Convención de Astrónomos
II Simposio de Astrofísica

LIADA – Santa Fe, 9 de diciembre de 2011

Los inicios de la astrofísica en Argentina (parte I)

Segunda etapa

  •  Observatorio de Córdoba (1909 a 1936)

El 27 de septiembre de 1908 fallece imprevistamente el Dr. John M. Thome. Luego de un período de consulta – durante el cual se desempeña en forma interina al frente del Observatorio Nacional el primer argentino, el ingeniero Eleodoro Sarmiento (Paolantonio y Minniti, 2001) – en junio de 1909 es designado como nuevo director el Dr. Charles D. Perrine (Minniti y Paolantonio, 2009).

Sin entrar en detalles sobre las circunstancias y razones por la que el Gobierno Nacional contrata al Dr. Perrine – leer Charles D. Perrine, desde el Lick Observatory al Observatorio Nacional Argentino (Paolantonio, 2011) – merece destacarse que el nuevo director había llevado adelante hasta ese momento principalmente estudios en el área de la astrofísica.

Como empleado del Lick Observatory, Perrine realizó una notable carrera gracias a su gran laboriosidad y habilidad como observador. Estas actitudes le permitieron importantísimos logros, destacándose el descubrimiento de nueve cometas y las lunas jovianas Himalia y Elara, notables hallazgos realizados en 1904 y 1905 que lo hicieron reconocido entre el público yanqui.  Fue encargado durante 8 años del gran reflector Crossley de 91 centímetros de diámetro, con el cual realizó numerosas fotografías de objetos nebulares, investigación que iniciara James E. Keeler, y obtuvo casi mil fotografías del asteroide Eros para la determinación de la paralaje solar. También llevó adelante estudios de eclipses totales de sol. Sin título de grado, el Saint Claire College le otorgó en 1905 el Doctorado en Ciencias “Honoris Causa”.

En 1870 la posibilidad de realizar catálogos estelares australes, entonces imperiosamente necesitados por la comunidad astronómica internacional, fue para Benjamin Gould el aliciente para asumir la dirección del Observatorio Nacional Argentino, era una apuesta segura al éxito científico. En la primera década del siglo XX similar posibilidad se le planteó a Perrine, esta vez por la urgente necesidad de estudios astrofísicos de los numerosísimos y particulares objetos de la bóveda celeste sur.

Al asumir el puesto de director del Observatorio Nacional, Perrine presenta al Ministro de Justicia, Culto e Instrucción Pública – del cual dependía – un plan de tareas en el que además de la continuación de los trabajos astrométricos que se venían realizando en la institución, plantea el inicio de estudios astrofísicos sistemáticos. Para llevarlos adelante propuso la contratación de personal especializado y la adquisición del instrumental necesario: un telescopio de 1,5 metros de diámetro (60 pulgadas) igual al más grande del mundo existente en la época y otro con una abertura de 90 cm destinado a las observaciones complementarias, que se instalarían en algún lugar de las sierras de la provincia de Córdoba.

El análisis de los acontecimientos y la correspondencia de Perrine con sus pares estadounidenses, lleva a esbozar la posibilidad de que la propuesta de los grandes telescopios fuera sugerida – pensada – en el Lick Observatory. Este observatorio tenía un especial interés por ampliar los trabajos astrofísicos que venía realizando de los cielos australes, mantenía desde 1903 una expedición provisoria en Santiago de Chile dedicada a la medición de velocidades radiales estelares (Campbell, 1908), utilizando un reflector de 92 cm de abertura – funcionó hasta 1928 – (Minniti Morgan, 2010 y Minniti y Paolantonio, 2009)[1].

En cuanto a los trabajos astrofísicos que el Dr. Perrine efectivamente emprende durante su gestión, se vincularon en parte con los que había realizado con anterioridad en EE.UU..

La Estación Astrofísica de Bosque Alegre y el Telescopio Perrine

La construcción del gran telescopio prontamente es aprobada, no así del instrumento secundario, seguramente vetado por cuestiones presupuestarias.

Luego de una búsqueda del sitio más adecuado para la instalación del instrumento, se identificó como la mejor ubicación la cumbre del cerro San Ignacio, localizado en la estancia Bosque Alegre a pocos quilómetros de la ciudad de Córdoba (Paolantonio, 2010c y Minniti y Paolantonio, 2009).

Se adquirieron la montura y la cúpula a la compañía Warner & Swasey, a la par que en la sede del observatorio se inició el tallado del espejo primario de 1,5 m.

La Gran Guerra, dificultades que se tuvieron para configurar correctamente la superficie del espejo y diversos problemas institucionales que afectaron la gestión del Dr. Perrine, llevaron a que al momento de su jubilación en 1936 el telescopio aún no estuviera en funcionamiento. Para ese momento el edificio y la cúpula estaban listos y el instrumento armado, sin embargo el espejo no había sido concluido.

La Estación Astrofísica de Bosque Alegre finalmente fue inaugurada seis años más tarde en 1942 y a pesar que no pudo ser aprovechada por su mentor, si lo fue por las generaciones de astrónomos argentinos y extranjeros que le siguieron, convirtiéndose en un elemento clave para el desarrollo de la astrofísica en la región (Paolantonio, 2009a; Minniti y Paolantonio, 2009).

 Izquierda: cúpula del gran reflector de 1,5 m luego de su terminación en 1931. Al frente su mentor, el Dr. Charles D. Perrine. Derecha: el telescopio poco antes de su inauguración en 1942 (Archivo OAC, digitalizadas e interpretadas por S.P.)

Al no disponer de presupuesto para adquirir el telescopio de respaldo, Perrine encara con el óptico del observatorio el tallado de un espejo de 76 cm de diámetro, utilizando el espejo esférico que se configuró para el control del de 1,5 metros. Se diseña y construye en los talleres del observatorio la montura. El instrumento, que se constituyó en el primer gran telescopio realizado en argentina, entró en servicio a fines de 1917 (Paolantonio, 2010a).

El hoy denominado telescopio Perrine fue el instrumento que se empleó durante su gestión para la realización de muchos de los trabajos astrofísicos. Posteriormente – luego de un largo período de inactividad – fue instalado en San Juan donde se lo utilizó entre 1977 y principios del siglo XXI. Hoy se encuentra nuevamente en Córdoba para ser montado en Bosque Alegre.

El telescopio reflector de 76 cm construido en el Observatorio Nacional Argentino y el director del mismo, Dr. C. D. Perrine. (Archivo OAC, digitalizadas e interpretadas por S.P.).

 Primer especialista en espectroscopia

Antes de cumplirse un año del inicio de la gestión del nuevo director, en abril de 1910, se contrata al Dr. Sebastian Albrecht, persona capacitada en el campo de la espectroscopia.

Albrecht se había doctorado enla Universidadde California y trabajado como astrónomo en el Observatorio Lick, realizando algunas tareas junto al Dr. Perrine, principalmente relacionadas con las observaciones de satélites de Júpiter y Saturno.

Estando en Córdoba Albrecht logró realizar un importante trabajo analizando longitudes de onda para medir las velocidades radiales de estrellas con diferentes tipos espectrales, utilizando espectros obtenidos en el Lick Observatory (Albrech, 1911). Este estudio fue publicado inicialmente en septiembre de 1911 en el Boletín N°1 del Observatorio.

Hombre temperamental, pronto tiene serias diferencias con Perrine. Tampoco se hace un lugar en la sociedad cordobesa, por lo que apenas un año después de su llegada renuncia en julio de 1912 (Minniti y Paolantonio, 2009). A partir de ese momento las tareas de espectroscopia son asumidas por el director.

 

Dr. Sebastian Albrecht, detalle fotografía grupal tomada en el Observatorio Nacional en 1912 (Archivo OAC, digitalizadas e interpretadas por S.P.).

Principales trabajos astrofísicos

El primer trabajo relacionado con la astrofísica realizado en este período fue del cometa Halley. Cuando el astro contó con el máximo brillo se efectuaron numerosos espectros con prisma objetivo y una extensa secuencia de fotometría fotográfica. La reducción de las observaciones se prolongaron por largos años, publicándose los resultados recién en 1936 (Paolantonio, 2010b).

En oportunidad de los eclipses solares de 1912, 1914 y 1916, se planificó la realización de espectros y mediciones fotométricas, las cuales no pudieron concretarse por cuestiones climáticas.

A partir de 1914 comienzan a lograrse espectros de estrellas, cúmulos globulares, nebulosas y galaxias, utilizando la cámara Saegmüller – Brashear adosada al telescopio astrográfico y un prisma objetivo de flint de 20 grados. A partir de su puesta en servicio también se emplea con este propósito el telescopio de 76 cm.

Las galaxias y cúmulos estelares estudiados fueron seleccionados del New General Catalogue.

Los espectros trabajosamente logrados (Gómara, 2002), tenían tiempos de exposición típicos de 1 hora, si bien en numerosas ocasiones se superó ampliamente este valor, tal el caso de los realizados a los cúmulos globulares NGC 2808 (15 h), NGC 6752 (35 h), NGC 362 (42 h) y NGC 1851 que requirió unas asombrosas 51 horas.

El objetivo del trabajo con los cúmulos era el estudio de movimientos estelares, así como de la distribución y brillo de las estrellas que los constituían.

También se realizaron numerosas imágenes y espectros de estrellas del tipo A, B y Wolf-Rayet, entre las cuales se encontraba la famosa Eta Carinae. Se estudiaron además varias novas, tales comola Nova Geminorumde 1912, Pictoris de 1926, Aquilae de 1918 y 1936 (Minniti y Paolantonio, 2009).

Otro centro de interés de Perrine fueron las nebulosas planetarias.

A partir de estas observaciones y de las efectuadas en otros observatorios se publican una treintena de artículo en diversas revistas internacionales.

Con el telescopio “Perrine” de 76 cm se obtuvieron fotografías de numerosas galaxias, nebulosas y cúmulos estelares. Este extenso trabajo – que en su momento se hubiera constituido en el primer gran catálogo fotográfico de objetos nebulosos australes – nunca se publicó en su totalidad. La razón probablemente fue multicausal: la necesidad de cumplir en tiempo los compromisos asumidos a nivel internacional, tal el caso de la Carte du Ciel y los catálogos de la Astronomische Gesellschaft, los problemas políticos vinculados con la gestión de Perrine, la falta de presupuesto que sufrió la institución en varias oportunidades y la salud del director. Tal vez también influyó el hecho que nunca perdió la esperanza de emplear para completar estos estudios el gran reflector de 1,5 m.

De todos modos, lo realizado fue más tarde utilizado provechosamente en el observatorio. En la década de los cuarenta, Martín Dartayet reinicia las fotográficas de cúmulos globulares empleando el telescopio de Bosque Alegre, tarea que tuvo como punto de partida lo realizado durante la gestión de Perrine. En 1966, Carlos Fourcade y José Laborde publican el Atlas y Catálogo de Estrellas Variables en Cúmulos Globulares al Sur de -29 grados, en el que se emplean las placas de Dartayet y otras logradas por los mismos autores. Ese mismo año el Dr. José Luis Sersics, astrónomo del observatorio cordobés, publica el Atlas de Galaxias Australes, para el cual se empleó como punto de partida las placas de galaxias.

 Placa obtenida con el telescopio astrográfico y prisma objetivo en 25/7/1919 del cúmulo globular NGC 6397 (Archivo OAC, digitalizadas e interpretadas por S.P.).

 Placa obtenida con el telescopio de 76 cm de Eta Carinae el 14 de febrero de 1918 con un tiempo de exposición de 30 min (Archivo OAC, digitalizadas e interpretadas por S.P.).

  •   Observatorio de La Plata (1911 a 1946)

Al asumir en 1911 la dirección del Observatorio Astronómico de la Plata, – en ese momento incorporado a la universidad – el norteamericano el Dr. William Hussey, se impulsan decididamente los trabajos astronómicos.

En esta etapa ingresa a la institución Bernhard Dawson, quien junto al director comienza con el estudio sistemático de estrellas dobles con el refractor de 43 cm (Gershanik, 1979; 27-28) – recuérdese que Hussey es reconocido por sus extensos estudios de estrellas binarias –.

A fines de 1914 se crea la carrera del doctorado en astronomía en el que se incluía además de las materias relacionadas con Física y Química, una cátedra de Astrofísica (Gershanik, 1979; 29).

Hussey renuncia en 1915 y al año siguiente asume la dirección el sanjuanino Dr. Félix Aguilar. Durante su gestión – 1918 – se inician estudios de estrellas variables empleando un fotómetro de cuña elaborado en los talleres de la institución (La Prensa, 16/1/1920).

En 1920 se dan dos hechos importantes relacionados con los estudios astrofísicos. Se encarga la construcción de un espectrógrafo para el refractor de 43 cm a la Universidad de Michigan, diseñado por R. H. Curtis y elaborado bajo la supervisión de Hussey, por lo que luego de su llegada a La Plata en 1922 fue denominado Curtis-Hussey.

Aguilar también inicia la búsqueda de sitio para la instalación de un telescopio. Si bien esta iniciativa no progresó – se estudió la zona de Sierra de la Ventana – se constituye en el primer antecedente de la búsqueda que se realizará en la década de 1940 para el gran telescopio de 3 metros.

En 1921 asume la dirección el alemán Dr. Juan Hartmann. Dos años más tarde en el marco de la reorganización de las facultades de la universidad, se señala al Observatorio Astronómico como un instituto principalmente de investigación científica, incluyéndose explícitamente los estudios Astrofísicos (UNLP, 1927; 142 y 148).

Hartmann, además de continuar con los trabajos que se venían realizando, intenta impulsar los estudios astrofísicos adecuando el instrumental necesario.

Encara la modificación del gran reflector de 80 cm que hasta ese momento no había dado los resultados esperados. Se lo dota de un espejo Zeiss convirtiéndolo al sistema cassegrain y se realizan las correspondientes modificaciones de la montura.

Por considerar el espectrógrafo Curtis-Hussey muy pesado, Hartmann encarga la construcción de otro a la casa alemana Toepfer. Parte de este instrumento es elaborado en el mismo observatorio.

También se adquieren una cámara Hartmann para fotometría estelar, un microfotómetro Hartmann para fotometría fotográfica – uno similar es adquirido por el Observatorio Nacional Argentino – y un microscopio para la medición de placas de espectros (UNLP, 1927, 142; Nissen, 1936) [2].

En 1925 se sigue la evolución de la Nova Pictoris utilizando un espectrógrafo de un prisma diseñado por Hartmann y montado en el telescopio astrográfico (Hartmann, 1926; 37).

Para esta época se construye en la institución otro fotómetro de cuña, similar al que el director había empleado para la observación del Halley cuando estaba en Göttingen, Alemania  (Hartmann, 1926; 36).

El Dr. Hartman junto al gran refractor de 433 mm con el espectrógrafo instalado (Caras y Caretas, 7/4/1928, N° 1540).

 

Microscopio micrométrico para medir placas con espectros estelares (UNLP, 1927; 141).

Félix Aguilar asume nuevamente la dirección del observatorio en 1934, puesto que ocupará hasta 1943. Tal vez el hecho más destacable durante su gestión en relación al desarrollo de la astrofísica fue la contratación de personal que se dedicó a esta rama, tal el caso de Alexander Wilkens y en particular los del Dr. Enrique Gaviola y Ricardo Patzeck, los cuales tiempo más tarde tuvieron un rol importante en este sentido en el Observatorio Nacional Argentino. También merece destacarse la presencia de Jorge Sahade que tendrá una importante trayectoria como astrofísico.

En este período B. Dawson continúa con la observación de dobles y variables – entre 1936 y 1939 – y como hecho destacable debe mencionarse su descubrimiento de la brillante nova Puppis en 1942. Este particular objeto fue estudiado detalladamente a partir de ese momento por su descubridor, Wilkens, Sahade y C. Cesco (Paolantonio, 2009b).

Wilkens en 1938 emprende un programa de la observación espectral de estrellas dobles australes utilizando el reflector de 80 cm y el espectrógrafo de Hartmann (Gershanik, 1979).

 

De izquierda a derecha: Félix Aguilar y Bernhard Dawson (1936, Revista Astronómica, T.8,N°4; 387); Alexander Wilkens (1937, Revista Astronómica, T.9,N°4; 266); Enrique Gaviola (1940, La Voz del Interior 26/1/1940).

Notas:

[1] ← El Harvard Observatory que instala en 1890 en Arequipa, Perú, instrumental para la realización de observaciones fotográficas y fotométricas. Esta estación también se cierra en 1928.

[2] ← El Dr. Harmann se destacó en el perfeccionamiento y desarrollo de instrumentos astronómicos, en particular durante su estadía en el Observatorio de Potsdam, Alemania entre 1896 y 1909 (Nissen, 1936).

Referencias

Este documento, texto e imágenes, está protegido por la propiedad intelectual del autor. Puede hacerse libre uso del mismo siempre que se cite adecuadamente la fuente: 

Paolantonio, S.  (2012).  Los inicios de la astrofísica en Argentina II.  Disponible en https://historiadelaastronomia.wordpress.com/documentos/astrofisicaII. Recuperado el … (indicar fecha). 

No se autoriza el uso de la presente obra para fines comerciales y/o publicitarios. Ante cualquier duda dirigirse a: paolantoniosantiago@gmail.com.

One Response to Los inicios de la astrofísica en Argentina II

  1. Antonio dice:

    Muy interesante, gracias

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