A dos años de dos importantes centenarios

Santiago Paolantonio

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En 2019 se festejará el centenario de la creación de la Unión Internacional Astronómica (UAI o IAU según sus siglas en inglés), una institución que ha tenido y tiene gran relevancia para el desarrollo de la Astronomía. Ese mismo año también se cumplirán 100 años de otro acontecimiento que tuvo gran importancia para la ciencia, como lo fue la primera verificación de uno de los postulados de la Teoría General de la Relatividad, durante el eclipse total de Sol del 29 de mayo.

Ambos hechos están relacionados con la astronomía de esta parte del mundo, lo que estas líneas pretenden destacar, con la simple intención que eventualmente pueda ser tomado en cuenta en las futuras conmemoraciones que se lleven adelante.

La cooperación internacional en Astronomía

La International Astronomical Union se fundó con posterioridad a la finalización de la primera guerra mundial, luego de una serie de reuniones preparatorias, la última de las cuales se realizó en Bruselas, Bélgica, a partir del 18 de julio de 1919. Como las primeras tratativas sucedieron con anterioridad al armisticio del 11 de noviembre de 1918, que puso fin a la gran guerra, en los encuentros solo estaban representados los países aliados y sus asociados (Kochhar 2014).

Los precursores de la unión astronómica fueron tres grandes proyectos internacionales que reunían periódicamente a sus integrantes, el de la Unión Solar Internacional, la Oficina Internacional del Tiempo, y en especial el del Catálogo Astrográfico y la Carte du Ciel,

En el campo astronómico se identifican varios casos de cooperación internacional previos a estos emprendimientos, entre los cuales corresponden destacar, a modo de ejemplos, algunos desarrollados en el siglo XIX, especialmente teniendo en cuenta que en los mismos estuvieron involucrados observatorios latinoamericanos.

La determinación de la paralaje solar (para hallar la distancia Tierra-Sol) fue una de las razones que llevó a organizar campañas multinacionales.

En 1872, el Dr. J. G. Galle, del Breslau Observatory, hoy Wroclaw, Polonia, invitó al Observatorio Nacional Argentino a colaborar en la observación del asteroide Phocaea, con el propósito de obtener el valor de la paralaje solar utilizando un nuevo método, alternativo a las observaciones de los tránsitos planetarios. El observatorio argentino no pudo participar en esa ocasión por llegar muy tarde la correspondencia con la información necesaria. Por otro lado, el mal tiempo en el Observatorio del Cabo, otra de las instituciones invitadas, terminó por frustrar la iniciativa de Galle. La propuesta se repitió en 1873 con el asteroide Flora. De la campaña participaron exitosamente varios observatorios de ambos hemisferios, en el sur los de El Cabo, el de Melbourne en Australia y el de Córdoba (Minniti y Paolantonio, 2009)[1].

Con igual objetivo se realizaron campañas en 1874 y 1882 para la observación del tránsito de Venus. De las dos, se destaca la de 1882, oportunidad en la que el gobierno de la provincia de Buenos Aires colaboró dando apoyo a las expediciones francesas que estudiaron el fenómeno desde suelo argentino. Este hecho tuvo gran impacto, dado que derivó en la fundación, ese mismo año, del segundo observatorio astronómico del país en la ciudad de La Plata (Minniti Morgan, 2010).

A partir de 1901, ambos observatorios argentinos, se involucraron en varias campañas para el seguimiento del asteroide Eros. Estos trabajos se organizaron inicialmente en el seno del programa “Carte du Ciel” (Paolantonio, 2012).

Otra de las líneas de investigación astronómica que demandó la intervención de instituciones de diferentes países, fueron las mediciones de posiciones estelares, que derivaron en el conocimiento de la estructura y dinámica del universo cercano. Realizadas utilizando círculos meridianos, requerían un ingente número de horas de observación y de cálculo. Tal fue el caso de la elaboración del catálogo de la Astronomische Gesellschaft[2], del que participaron el Observatorio Astronómico de La Plata y el Observatorio Nacional Argentino de Córdoba, efectuando observaciones de la zona austral desde 1891 y hasta bien entrado el siglo XX (Paolantonio, 2013).

Pero sin dudas, el proyecto más significativo fue el Catálogo Astrográfico y la Carte du Ciel, que a partir de 1887 persiguió la formación de un catálogo y un mapa fotográfico de todo el cielo, que como se indicó anteriormente, se constituyó en el más importante antecesor de la IAU. En este faraónico programa, se involucraron los observatorios de Río de Janeiro de Brasil, Santiago de Chile, Tacubaya de México, La Plata y de Córdoba de Argentina. Su implementación, en la que intervinieron veinte observatorios de varios países, demandó la implementación de una notable organización, la realización de congresos, reuniones y numerosas publicaciones (Minniti y Paolantonio, 2009).

Ingreso de observatorios latinoamericanos a la IAU

En 1919, los reunidos en el “Palacio de las Academias”, decidieron que el director del Observatorio de París, Édouard Benjamin Baillaud, sería el primero en presidir la IAU. Baillaud estaba a cargo de la Carte du Ciel, lo que destaca su relevancia en este contexto[3]. La vice presidencia quedó a cargo de W.W. Campbell, del Observatorio de Lick, EE.UU., completándose la comisión con F.W. Dyson, del Observatorio de Greenwich, Gran Bretaña; J. Lecointe, del Observatorio de Bruselas, Bélgica; A. Ricco del Observatorio de Catania, Italia y A. Fowler del Imperial College de Kenshington de Londres (Stebbins, 1919; 611).

La lista mencionada muestra que el apelativo “internacional” era bastante limitado al momento de la fundación de la unión. Se debería esperar varios años hasta la incorporación de representantes de diversos países que llevaría a la institución a ser realmente plurinacional, tal como ocurre en la actualidad[4].

Los países latinoamericanos ingresaron a la IAU en muy diferentes épocas. Se destacan México y Brasil, que se incorporaron tempranamente en 1921 y 1922 respectivamente. En la segunda reunión realizada en 1922 en Roma, estuvieron presentes los delegados nacionales Henrique Morize por el Observatorio de Río de Janeiro y Joaquín Gallo por el Observatorio de Tacubaya. El primero formó parte del comité de Finanzas, mientras que Gallo trabajó en los comités Nº 23 de la Carte du Ciel, el Nº 31 del Tiempo y del de Finanzas (Matsuura, 2008; Anónimo, 1922).

Delegados reunidos en Roma en el Palazzo Corsini, Accademia dei Lincei, durante la segunda reunión de la Unión Astronómica Internacional, 2 al 10 de mayo de 1922. Se identifican al delegado de México, Joaquín Gallo (izquierda) y el de Brasil, Henrique Morize (derecha) (Imagen base, Lee, 1922; Placa XXVI).

La tercera nación en incorporarse fue la República Argentina, en 1927. La adhesión dio motivo para la publicación de varios artículos en diversos periódicos del país. El Dr. Charles D. Perrine, director del Observatorio de Córdoba, utilizó el evento para la promoción de su gestión que estaba sufriendo reiteradas críticas[5]. De los artículos periodísticos, se infiere que la invitación a integrar la IAU fue girada al poco tiempo de su fundación, lo cual no debería extrañar si se tiene en cuenta que el observatorio participaba activamente de la Carte du Ciel, y que el Dr. Perrine tenía contactos permanentes con diversos astrónomos que estuvieron muy involucrados en la creación de la unión, tal el caso de Campbell, quien había sido jefe del Director cuando trabajó en el Observatorio Lick. Sin embargo, la incorporación no se produjo inmediatamente, desconociéndose las razones.

Recién en enero de 1927, cuando el Gobierno Argentino recibe del presidente de la unión una carta invitando al país a integrarse, la propuesta es considerada positivamente. La invitación fue realizada ante la proximidad de la tercera reunión que se realizaría al año siguiente en Leiden, Holanda. En la misiva se destaca la jerarquía de los observatorios del país, en particular del de Córdoba, destacándose las posibilidades que tenían de contribuir a la astronomía, por estar situados en el hemisferio austral.

Finalmente, el 2 de marzo, Antonio Sagarna, Ministro de Justicia e Instrucción Pública (del cual dependían los dos observatorios) acepta la invitación (La Voz del Interior Sept 1927 y El País 5/10/1927). El 24 de septiembre siguiente, Perrine es designado miembro de la comisión Nº 8 de Astronomía Meridiana (La Voz del Interior 411/1927 y Los Principios 12/11/1927). Todo indica que la intención de Perrine era concurrir a Leiden, sin embargo, se designó como delegado argentino a Bernhard H. Dawson, destacado astrónomo del Observatorio de La Plata.

Dawson participó de la tercera reunión que se llevó adelante entre el 5 y el 13 de julio. En el comité Nº 35 Estructura Estelar, expuso sobre el descubrimiento de una doble visual con un período de unos 5 años (Anónimo, 1928). Al evento no fueron representantes ni  de Brasil ni de México. Con posterioridad, Dawson viajó a la ciudad alemana de Heidelberg, para concurrir a la 28va Reunión de la Astronomische Gesellschaft, que se realizó del 18 al 21 de julio (Gingrich, 1928a).

Años más tarde se incorporaron: Chile en 1947, Venezuela en 1953, Uruguay en 1970, Perú en 1988, Bolivia en 1998 y Cuba en 2001 (Matsuura, 2008).

Foto de grupo de la tercera reunión de la Unión Astronómica Internacional realizada Leiden, Holanda, entre el 5 y el 13 de julio de 1928, a la que concurrió Bernhard H. Dawson como delegado argentino (Anónimo, 1928).


Finalizada la reunión de la IAU, Bernhard H. Dawson (identificado en el recuadro) participó de la 28 Reunión de la Astronomische Gesellschaft que se realizó entre el 18 y el 21 de julio de 1928 en Heidelberg, Alemania (Gingrich, 1928; placa XXI).

La Teoría de la Relatividad y la IAU

Cuando se realizó la primera reunión de la IAU en julio de 1919, apenas habían transcurrido dos meses del eclipse total de Sol que permitió realizar la primera confirmación de la entonces novísima Teoría de la Relatividad propuesta por Albert Einstein.

La nueva institución se organizó en 32 comités que se ocupaban de diversos temas: Efemérides, Atmósfera Solar, Planetas Menores, Cometas, Nebulosas, Tiempo, Estrellas Variables, entre otros. Lo notable es que el comité Nº 1 fue denominado “Relatividad”, y quedó a cargo del astrónomo británico Arthur Eddington, que se había ocupado de las expediciones que lograron la mencionada verificación.  Lo acompañaban DeDonder, H. D. Curtis, E. Picard, Brillouin, Jeans, Ishiwara, Ammellini y Levi-Cività (Stebbins, 1919; 609).

El Comité Ejecutivo de la IAU en Leiden, 1928. Desde la derecha  Eddington, Hirayama, Stratton, De Sitter, Deslandres y Schlesinger (Gingrich, 1928b; 514).

Corresponde recordar que en 1911 el astrónomo alemán Erwin Freundlich, por pedido de Albert Einstein, se encarga organizar los primeros esfuerzos para verificar la nueva teoría. En septiembre de ese año, Freundlich se contacta con el director del Observatorio Nacional Argentino, Dr. Charles D. Perrine, para que lo ayude en la tarea, con observaciones del eclipse de Sol que ocurriría en 1912, y que sería visible en Brasil. Perrine acepta el desafío, y de ese modo el observatorio argentino se convirtió en el primero en tratar de verificar la teoría, intento que se vio frustrado por la tormenta que se presentó el día del eclipse.

Carta enviada por Erwin Freundlich al director del Observatorio Nacional Argentino, Dr. C. D. Perrine, solicitando ayuda para la verificación de la teoría de Albert Einstein. Fechada el 11 de septiembre de 1911 (Museo Astronómico, OAC; dig. e interpretación S. Paolantonio).

Expedición del Observatorio Nacional Argentino para la observación del eclipse total de Sol del 10/10/1912, en Cristina, Brasil. El instrumento a la izquierda de la imagen, era el destinado para obtener las fotografías para la verificación de la Teoría de la Relatividad. De izquierda a derecha: Robert Winter, James Mulvey y Enrique Chaudet. Seguramente el fotógrafo fue el Charles D. Perrine (Archivo OAC, identificada y digitalizada por S. Paolantonio).

El eclipse del 10/10/1912 fue observado por numerosas comitivas de diferentes partes del mundo. Henrique Morize (1) estuvo involucrado en la organización que permitió a las delegaciones extranjeras realizar los trabajos. En la fotografía, miembros de las expediciones de Brasil y de Gran Bretaña que se ubicaron en Passa Quatro. Identificado con 2 Arthur Eddinton (parcial, tomada de Videira, 2007; 117).

Un segundo intento se realizó para el eclipse del 21 de agosto de 1914, para lo cual la comitiva argentina viajó hasta Teodesia, Crimea, frente al Mar Negro. En esa ocasión varias expediciones tenían entre sus objetivos la confirmación de la teoría de Einstein, sin embargo, el inicio de la Gran Guerra impidió a varias expediciones realizar las observaciones, las de Francia e Inglaterra debieron regresar, y Freundlich que integraba la expedición alemana debió abandonar rápidamente el suelo ruso. Si bien las comisiones de Argentina y de EE.UU. no tuvieron problema, nuevamente las nubes impidieron realizar el trabajo.

Expedición del Observatorio Nacional Argentino instalada en Teodesia, Crimea, para la observación del eclipse de Sol del 21/8/1914. A la derecha, el director Dr. Charles D. Perrine, integrante de la comisión junto al mecánico James Mulvey (Archivo OAC, identificada y digitalizada por S. Paolantonio).

Einstein visitó Sudamérica en 1925. En la imagen Einstein en el Observatorio Nacional en Brasil, a su izquierda H. Morize (Tomada de Videira, 2007; 156).

Einstein recibido en la estación de trenes de la ciudad de Córdoba, Argentina, junto a la comitiva que lo recibió. Increíblemente, en esa oportunidad el físico no se encontró con el director del Observatorio Astronómico, Dr. C. Perrine (Los Principios, Abril 1925).

El 2 de julio de 2019 se tendrá la notable oportunidad de observar un eclipse de Sol, cuya faja de totalidad será visible en Chile y Argentina, una excelente oportunidad para conmemorar los dos centenarios… faltan 2 años.

Faja de totalidad del eclipse del 2 de julio de 2019 (Mapa NASA Eclipse Web).

 

Notas

[1] ↑ Galle fue el observador que descubrió Neptuno, con quien Gould estableció amistad en esa época, por encontrarse realizando el doctorado en Alemania, un“antiguo y honorable amigo” según sus propias palabras. Por otro lado, el asteroide Flora había sido estudiado por Gould en 1848 desde Alemania. Los datos recogidos en esta campaña permitieron a Galle una determinación independiente para la distancia Tierra–Sol, considerada por éste como muy satisfactoria. El valor obtenido resultó 8”,873 (Galle 1874a y b, 1875).

[2] ↑ La Astronomische Gesellschaft, es una asociación alemana de astrónomos y amigos de la astronomía, fundada en Heidelberg en 1863 y dedicada a promocionar el avance de esta ciencia.

[3] ↑ Un hecho que corresponde destacar, es que mientras los astrónomos de EE.UU. actuaron muy activamente en pos de la creación de la IAU, no intervinieron en la Carte du Ciel. Sí estaban involucrados en el programa francés, los astrónomos ingleses (Minniti y Paolantonio, 2009).

[4] ↑ Por ejemplo, la URSS ingresa en 1935, China en 1935, Yugoslavia en 1935, Austria en 1939 y Alemania recién se incorpora en 1951.

[5] ↑ Sobre estos hechos puede consultarse el capítulo 25 DE Córdoba Estelar (Minniti y Paolantonio 2009), disponible en http://www.cordobaestelar.oac.uncor.edu/Capitulo25.pdf.

 

Referencias

 

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Paolantonio, S. (2017). A dos años de dos importantes centenarios. Disponible en https://historiadelaastronomia.wordpress.com/documentos/2019/. Recuperado el … (indicar la fecha).

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